martes, 6 de abril de 2010

Hellen y sus cosas

Todo empezó en Santander un dia de primavera.
Llovía desde el martes pasado y los habitantes empezaban a ver como el agua casi llegaba a la puerta de casa.
Hellen, una joven santanderina de unos 16 años, adorava la lluvia. Para ella era precioso oír como caía encima del tejado, suavemente.
-Hellen cariño, baja a desayunar!
-Ya voy mamá!
Bajó deprisa las escaleras de su piso, un dúplex precioso, hasta llegar al comedor, donde se aposentaba su madre, morena y rubia, un poquito vieja, pero hermosa a su edad.
Hellen, en cambio no era morena, ni rubia ni hermosa como su madre. Ella era de piel poco morena, de pelo castaño i ojos de un verde pálido. Era un poco alta, pero eso no significaba piernas esbeltas.
-Huevos fritos otra vez?- Preguntó Hellen desilusionada Pensaba que seria algo especial!
-No repliques tanto mona. Hay lo que hay y te aguantas.
-Entonces llama también al Sr. Dani el Dormilón!
-Dani!- Llamó su madre.- Llegarás tarde al colegio!
Dani bajó las escaleras lentamente hasta colocarse en su asiento i empezó a comer.
Primero un huevo frito, luego una tostada con mermelada, más tarde un bollo relleno de chocolate y por último un vaso de leche con cola Cao y cereales. Cuando parecía haber terminado, se zampó una pera, un melocotón y dos platanos.
Hellen terminó antes que él, evidentemente, y se dirigió hasta su cuarto.
Se conectó a su messenger y encontró a Lena conectada.

Hellen182: ola guapa q tal estas?
SprStar.LEnA: ola! Mui bien i tu?
Hellen182: mui bien!!
SprStar.LEnA: Me ha dixo Eric qe tu ases el trabajo con Marius. S cierto?
Hellen182: Si. Oye y a Eric qien se lo a dixo?
SprStar.LEnA: supongo qe Marius.
Ademas vais en la misma clase los 3 ( Marius, Eric y tu ).
Hellen182: Bueno, si s cierto… no me entere asta el fin d clase.
SprStar.LEnA: Jajajaj! Qe risa quando m lo conto Eric! A br si os empesais a gustar! Bueno m tengo qe ir! Chaooo!!
Hellen182: O.K, nos bmos luego!

A Hellen le gustaba hablar por messenger con Lena, y con Eric, pero cuando lo viese le daría un buen sermón.
Ella era la que le tenía que decir a Lena: “Oye que me tocó hacer el trabajo con Marius!”.
Se quedó en el messenger una hora más, charlando con Eva, con su primo Tony y luego un hola y adiós con Wendy.
Siempre le gustava charlar con Lena, pero el que Eric le hubiera dicho lo del trabajo la molestó.
Y entonces se conectó Will.
Will era el chico que le gustaba a Hellen.

Hellen182: Ola.
[ Will ]: Ola.
Hellen182: qe tal estas?
[ Will ]: yo mui bn. Tu no verdad? Por lo de Marius… no?
Hellen182: como te as enterado? Tambien te lo dijo Eric o qe?
[ Will ]: No, me lo conto Marius. Yo no preste antension en clase quando lo dijeron y saqé el tema. Porq no te cae bn?
Hellen182: No, nada d eso!! No seeee… xq m apetecia con otra prsonaa!! Bueno, nos vemos sta tarde!

Hellen se desconectó antes de que le pudiera hacer más preguntas y descubrir la verdad.
Era hora de ir al instituto.

Refelxiones personales I

Porqué era todo tan difícil? Porqué tenía que aparecer y recordar en ese momento? Como lo odio, lo odio más que a los guisantes, más que a la verdura y más que al fútbol!!
Quantos remedios he intentado ya? Pero ninguno funciona, es impossible.
A veces me pregunto qué habré hecho yo para merecer un castigo tan cruel, para tener que estar cerca de él SIEMPRE.
Hoy ha sido a gota que colma el vaso, la última!
Yo, personalmente, ya me había encargado de olvidarme de ese asunto de ese trauma de la infancia, quando ese enano de jardín lo reprochó todo! Es que es imposible no odiarlo; hasta la profesora más tranquila se puso a gritar un dia porque ya no lo soportaba!
Llora porqué tiene hambre, llora porque no quiere corregir un ejecicio, llora porque no ha hecho los deberes... multliples cosas que un bebé de 18 meses haría. Y así es, porque psicologicamente, ese niñato de * solo tiene eso, 18 meses. Pero, incluso fisicamente, parece increible que a estas alturas tenga 12 años.
Pero me gusta tener uno más que él, asi aun puedo llamarle enano de jardín sin que me reproche de la edad.
Creo que me desvié del tema pero no importa. Puedo seguir a mis anchas tanto como quiera para poder escribir después la historia que tengo prevista escribir, hoy mismo, claro.
No tiene suficiente, el enanito de jardín, además de recordarme el trauma que sufrí de pequeña, que encima ya vigila de recordarselo a los demás.
QUANTO LE ODIO, UN DIA DE ESTOS LE VA A CAER "ACCIDENTALMENTE" UN PEDRUSCO ENCIMA!!!!
Ese cirajo de * se debe de creer que como que nunca he estallado antes ante su presencia, no soy capaz de hacerlo, pero casi le doy a uno y con él no pienso fallar!
Sería torpe de mi parte fallar, puesto que deseo con ansias que llegue el día en que le pueda MATAR, si es necesario.
Tengo mis derechos, supongo que el estimado lector creerá que me estoi pasando, pero suerte que no sabe lo que es tener que aguantar a un ciro de 18 mese psicologicamente, y de diez años fisicamente, pero qeu tenga 12 en verdad!
Supongo que todo lo que puedo hacer es ¡¡¡ESTRUJARLE LA CABEZA HASTA QUE EL CEREBRO SE LE ACABE DE ESPRIMIR, AHOGARLO Y COLGARLO EN UN BASUREROO!!!
Le odio, ¿lo he dicho ya?

domingo, 4 de abril de 2010

La vida de Mark I

Eran las once y cuarenta y tres minutos; el timbre iba a sonar en cualquier momento y la profesora continuaba en su sitio, dictando el ejercicio.
Mark se impacientaba.
Las once y cuarenta y cuatro y la Sra. Jets continuaba tan pancha, como si fueran las once y no las once y cuarenta y cuatro minutos de la mañana.
Tres, dos, uno y el timbre seguía sin sonar.
Mark izo un esfuerzo para no estallar de los nervios y fue entonces cuando sonó, al fin, el timbre.
-Bien, chicos, para el jueves el ejercicio 1, 2, 3, 4, 6, 13 a la libreta. Podéis iros.
Todo el mundo cogió sus cosas de antemano para que la profesora no pronunciara esas palabras ante su presencia.
La Sra. Jets recogió sus cosas ante la mirada de Mark, cuyo chico, sin un motivo aparente, sintió la necesidad de acompañarla hacia la salida.
“No seas estúpido! Esa vieja bruja puede ir sola hacia la salida! Qué estoy pensando?!”
Se fue corriendo.
-Mark!- Gritó la Sra. Jets.- Me ha parecido que querías pedirme algo.
-No, no es nada Sra. Jets.
-No corras por los pasillos!

viernes, 2 de abril de 2010

La noche de Ana

Ana, una joven de 17 años morena de piel y de pelo castaño, iba a ser la protagonista esa noche.
Una gran noche, la fiesta más grande del pueblo, la más bella pero, también, podia ofrecer a las chicas y chicos como Ana un poder ilimitado, una maldad inmensa, y todo gracias al entorno romántico y el ambiente de pasión que causaban los fuegos artificiales y la soledad de la calle, con un ruido superior en la plaza.
Era la noche de San Juan.
Y esa noche, Ana cantaria delante de todos su hermosa canción.
¿Quién iba a decir que ella, una joven qualquiera, acabaría delante de decenas de personas tocando su propia conción con sus mejores amigas?
Eso haría felizes a sus padres, felizes a sus amigas y a ella misma.
Eso demostraría a Carlos lo equivocado que había estado al renunciarla, antes de enrollarse con Clara.
Ana lo sabía; Carlos tenía pensado enrollarse con Clara esa misma noche, pero ella, con su hermosa voz y su canción perfecta, harían que él se fijase en ella de una manera especial.
Quedavan exactamente 20 minutos para la hora anunciada y ella estaba tensa.
Sus amigas lo notavan y temían que no llegase a recordar la letra.
-Tranquilas, ya nada podrá pararme!- Les gritaba Ana cuando se daba cuenta de lo preocupadas que estaban.
Sin embargo, el mal siempre hacecha, pendiente de lo que puede hacernos para provocar el mayor mal possible. Sí; siempre está con nosotros.
Entonces, Ana y sus amigas subieron al escenario y, después de los aplausos, empezaron a tocar.
Ana se sentía feliz al cantar su canción, supuestamente dedicada a Carlos, su chico.
Iba a ser suyo enseguida, justo después de tocar su canción.
Ana soñaba demasiado; nadie caería a sus pies por una canción, nadie iba a dejar a Clara plantada esa noche, principalmente porque a Carlos le gustaba Clara i ésta estaba más que dispuesta a besarse con él en el callejón.
Justo cuando se terminaba la actuación del grupo de Ana, pasó una estrella fugaz, como si hubiera estado esperando el momento toda la noche y Ana pidió un deseo:
"Que todo salga según lo planeado!"
Y así fue: salió todo según lo planeado, pero no para Ana, sinó para Carlos.
Cuando Ana bajó a recibir el beso que supuestamente le tendría que dar Carlos, se encontró delante de la maldad que suele presentar esa noche a los chavales y chavalas como ella, y se dió cuenta de que Carlos no había escuchado la canción, y de que era ya demasiado tarde.
Ana era dramática, pero en ese momento no puedo hacer afán de sus caracteristicas porque se quedó paralizada, sin saber qué hacer.
Solo pudo pensar en una cosa: en lo tonta y soñadora que había sido.
Y de ese modo, otro año más, la maldad y el poder de la noche de San Juan se manifestó impassible delante de Ana.

jueves, 1 de abril de 2010

Entrada en catalan, si no lo entiendes, pon el traductor:

L’Última flama de l’incendi

-Any 1999, Octubre dia 10. 10:10h.
Havia engegat la tele i hi havia vist una noticia molt estranya en què un home encaputxat havia raptat un autocar. El numero 10.Segons els policies ho tenien tot prou controlat i ho podien solucionar, ja que els homes encaputxats eren nous en aquella “professió” . Jo no ho entenia.Hem va fascinar com treballaven els policies, en va, per rescatar l’autocar amb tothom sa i estalvi.
-Any 1999, Octubre dia 10. 11:23h.
La mama encara no ha tornat i estic preocupat per ella. Havia d’anar a comprar però... on s’haurà ficat? Torno a posar la tele i veig la mama. Encara sortien aquells homes amb caputxa. Agafaven la mama!! Els policies no hi podien fer res o què? La mama m’ha dit abans d’anar a comprar que no sortís. Jo vull anar a plantar cara a aquells homes dolents! Però el tato diu que soc massa petit. No es que el tato sigui el meu germà, és l’encarregat de cuidar-nos, el nostre cosí. Diu que hi anirà ell. Però jo hem quedaré sol! Tinc molta por, però jo confio en el meu tato! Ara, hem quedaré amb el germanet, que escriu tot això per mi.
-Any 1999, Octubre dia 10. 18:45h.
La mama ja no tornarà.El tato tampoc. Però jo, quan sigui gran, hem venjaré del policia malparit! Ara per ara, el germanet m’aconseguirà tot el que necessiti. Ell ara ha d’anar a presó per no se què d’intent d’assassinat, així que fins que jo no sàpiga escriure ni llegir no sabré res de tot això. Germanet diu que viuré a un poble molt petitet i tranquil amb els tiets als Pirineus anomenat Mallolís. Els tiets també tenen una casa a Montesclado, però diuen que és més bonic Mallolís. El germanet se’n va. Diu que no li ensenyi a ningú res d’això per si de cas.
Aquest cuadernet és del William (Will)




Era un dia fred d’Octubre i tothom recordava el tràgic incident de ara feia uns onze anys. Va ser un accident tràgic i molt famós, va sortir a tot arreu i va recórrer el país. Jo, per la meva part, no feia altra cosa que llegir. Llegir diaris. Teníem un treball especial sobre el que va passar.
El que més hem va produir ràbia d’aquell article va ser com havien entregat a un noi jove, d’uns 23 anys, aproximadament, als segrestadors a canvi de la llibertat de la resta dels autocars. Va morir una dona i el noi.
No m’hi capfico gaire, en aquests casos, però hi ha una cosa que no hem cuadra: el noi de 23anys, que surt a la foto, s’assembla al Will, un nen de la meva classe. Però no pot ser perquè diria que, si no m’equivoco, viu a Mallolís amb els seus pares.
-Ei Adriana que tal? Has vist a l’Alba?- Hem va preguntar, precisament, en Will. Vaig negar amb el cap. Últimament no parlava gaire, se’l veia abatut. Corrien els rumors de què tenia el germà a la presó i molta gent el temia. Potser havia trobat algun document que demostrava que era adoptat. Sempre s’havia debatut que no s’assemblava gens ni mica als seus pares. Ell era morè de pell, amb el pel castany i ulls blaus. Era alt i el cabell el tenia curt. Em canvi, els seus pares eren rossos, alts, si, però d’ulls marrons. El que jo no sabia era perquè s’havia entristit tant aquells últims dies.
Vaig intentar animar-lo unes quantes vegades, però cada cop què veia a un policia amb placa, es tornava boig. Ningú, excepte els seus pares sabia el perquè.

Eren les onze i vam agafar els arxius donats sobre el tràgic accident (aquí a l’institut sempre fan un drama de tot que dura dies!) i vam llegir coses sobre el malparit policia. En Will va marxar donant un cop fort a la porta.
El més curiós, i que va encendre aquella petita llumeta de tothom dins el seu cap, va ser que el policia no havia sigut culpable, que ho va fer per un nombre major de persones i que era completament innocent. Què és va canviar el nom i va pujar als Pirineus a viure.

Se’l va canviar perquè l’acceptessin al cos de policia d’aquí al nord. Era molt estrany i hem moria de curiositat. Diu que també és va canviar d’aspecte. Merda! Jo que volia saber qui era! I ja que hi estava posada, perquè no el buscava igualment? Seria entretingut! Així que, un cop finalitzades les classes vaig anar al cos de policia, però sense atrevir-me a entrar. Vaig passar de llarg i vaig continuar caminant fins donar la volta i tornar als bancs que hi havia a la ribera del riu. Vaig abaixar la mirada i vaig distingir a en Will, assegut sobre una pedra llegint un quadern vell i brut.
-Will! Es va girar, sobresaltat i va guardar ràpidament el quadern. Hem va saludar amb la mà i va marxar corrents. Què li passava? Llavors vaig veure com una fulla del vell quadern queia de la carpeta on era i anava a parar a terra. Era inútil, en Will era ja massa lluny com per adonar-se’n i no hem contestava quan el cridava. Vaig agafar la fulla. Era vella com jo m’esperava, però tenia una lletra estranya; s’assemblava a la del Will però no era la seva a la vegada. La del Will semblava que era una espècie de rèplica d’aquella. Vaig llegir el següent:
-Any 1999, Desembre 24. El teu germanet Marc;
Estimat germanet, estimat Will, estàs sa i estalvi a casa dels tiets a Mallolís? Suposo que encara no pots saber què hi ha escrit aqui oi? Sé què et venjaràs per el que li van fer al tato, oi que ho faràs? Si? Segurament els tiets t’amagaran aquesta carta, la llegiran i no et diran la veritat. Però tu ets massa espavilat i l’acabaràs trobant, ho sé, i quan passi, se que et venjaràs com cal. Per el moment, la veritat te la dic jo: l’Andreu i la Marta són els teus tiets i no pas els tes pares. Els teu pare va morir en aquell famós accident que hi ha apuntat en el teu quadern. (Ara de segur que els tiets el buscaran) I la teva mare va ser incinerada amb el tato en el foc que va provocar l’autocar en explotar. Tu, tu i només tu, ets la ultima flama de l’incendi, la flama de la venjança que tothom s’oblida d’apagar.

Hem vaig quedar glaçada. En Will tenia aquell passat tan tràgic? La flama marginada? L’Última flama de l’incendi? Es tenia de venjar? Vaig començar a lligar caps: en Will era orfe, adoptat pels seus tiets i el seu germà estava a la presó per alguna cosa, i li demanava que es vengés. Des de quan en Will era un assassí? No ho podria fer. Però la seva força de voluntat era increïble.
Al dia següent, el vaig anar a veure i li vaig entregar la carta.
-Què significa això? Estàs boig? Mira Will, hem sap greu de debò, però no ho pots fer, no pots matar a ningú hem sents? Com penses trobar al policia del dimoni? Faràs cas al teu germà? -Adriana, 1 dia, i tot s’haurà acabat, si? El meu passat i el meu destí son els mateixos. Com bé diu la carta, sóc l’ultima flama, sempre n’hi ha una, sempre, ho entens? Per més que et fes cas... canviaria alguna cosa? Creu-me, jo no vull matar a ningú. Va marxar decidit cap a naturals. Merda! A mi hem tocava mates! “L’Última flama”? quin sentit té? Potser significa l’últim supervivent... no, no, era impossible, n’hi van sortir gairebé tots sans i estalvis excepte.... ejem, si, excepte la mare i el “tato” del Will. Hum... l’última flama podia ser com dir “l’últim respir”o alguna cosa així...
Amb un altre dia confluït, i essent al llit escoltant música i repassant cada detall, cada comentari i cada frase d’aquella carta, hem vaig adonar de que l’expressió “L’Última flama” no tenia gaire sentit a no ser que fos el literal, es clar. Llavors vaig rebre un missatge al mòbil.

Will: Adriana, Sóc l’última flama de l’incendi. Prova a saber què significa i m’entendràs. “eren les 10:10h, el dia 10 més 10”

No ho entenia a primer cop d’ull. Vaig engegar el portàtil i vaig buscar alguna resposta a aquell misteri. Vaig introduir al buscador les paraules clau i hem van sortir els resultats. Tots eren iguals: l’ultima flama de l’incendi de no se on, la flama de l’últim incendi la pel·lícula, l’últim incendi de estiu... Així que Internet no hem podia ajudar en aquell cas.
Hem vaig trencar el cap pensant en el significat tota la nit i no vaig poder dormir. Allò era important, si calia, no tenia d’anar a classe, però sabia que hi tindria d’anar, així que aquell somni es va quedar en un racó del cap on hi eren tots els altres.
Ho vaig entendre quan baixava de la furgoneta per entrar a l’autocar: No era una expressió gaire correcta, però l’entenia: si en un incendi et deixaves una flama sense apagar, aquesta podria tornar a provocar un incendi fins i tot més gran que l’anterior. En el nostre cas, l’incendi tan gran va ser el terrible accident amb l’autocar que va tenir lloc a Barcelona, ciutat natal del Will! I ser l’última flama de l’incendi significava que tornaria a armar un bon escàndol amb alguna cosa encara pitjor que la que va passar!
Ai mare! Vol fer un atentat o què? I que passava doncs amb el missatge? Ai mare! Ja ho sabia! Avui érem Octubre, el mes numero 10. Casi serien les 10:10h després d’uns 10 anys! Tot quadrava! Eren les 09:56h, acabàvem de fer tutoria i angles estava a punt de començar però... on era en Will? Un calfred va recórrer el meu cos.
-On és en Will? Sempre arriba puntual.- Va preguntar la professora.
-Jo ho sé, al menys, ho sospito... està a la comissaria de policies. Vol matar un d’ells. A la seva taquilla hi ha la prova.
Les meves paraules van aterrir alguns rostres pendents de mi a classe i alguns es petaven el cul de riure, es pensaven que feia broma. Efectivament, per si de cas, van anar a mirar a la taquilla del Will i hi van trobar la carta.
Vam córrer, tots els que van poder aguantar un ritme fort ( jo mateixa hem vaig sorprendre de mi mateixa! ) fins a la comissaria i allí, a terra estirat sense moure’s, hi havia un cos d’adult; un cadàver. Més enllà, hi havia en Will, assegut, recolzant-se amb els braços i amb la pistola del seu germà tirada al costat. Estava plorant més del que pensava que podia plorar una persona i cridava uns crits tan forts que tothom es va afanyar a treure el cap per tafanejar.
L’ambient era trist: un home mort, amb un passat fastigós d’assassí, un jove d’uns 12 anys assegut al costat cridant i plorant amb una pistola i un grup nombrós que es dirigia cap al policia. Jo i alguns companys ens vam aproximar a en Will, poc a poc, per si de cas. Ell se’n va adonar i va agafar l’arma. No estava interessat en matar-nos o ferir-nos. Va llençar l’arma ven lluny d’allí per demostrar-nos que allò era l’últim que desitjava.
De seguida vam anar, més confiats, a ajudar-lo, i a consolar-lo. Allò no ho havia triat, en cert sentit. Estava massa trist i desesperat com per atendre a raons, es culpava de tot a ell i només a ell. Va passar l’impensable.
-El meu passat és fosc, quan sigui gran, el meu passat serà fosc i ara el present és un desastre. Vull al meu germà. Vull la meva família al meu costat però sé que no la tindré. Adéu, amics.- Es va estirar, va agafar la pistola i es va disparar a ell mateix. Tothom va cridar. Tothom va plorar en aquell mateix moment. Tothom lamentava el passat del Will, el seu present i, segurament, el seu futur.
S’havia acabat, havia estat una història increïble per als meus ulls, ara plens de llàgrimes en veure’m a l’ull de tot allò, en donar-me compte de què allò passaria, un dia o altre. Què el seu germà tornaria i que, segurament, els seus familiars plorarien de pena i d’avergonyiment davant el cos mort del Will.

Després d’uns mesos, vaig tenir l’oportunitat de rebre una carta.
-Marc:
Adriana, t’agraeixo tot el que as fet, ara, un cop tingui la garantia de que has rebut la meva carta, hem reuniré amb el meu germà. Ara tindrà una vida millor. És molt possible que no ho entenguis. Mes ben igual.

Era el germà del Will qui m’enviava una carta, després de tres mesos del seu suïcidi al que a l’enterrament només hi havíem anat unes poques persones ( els tiets de Mallolís, l’Alba uns altres dos que no coneixia, els pocs veïns del poble i jo), dient que es matarà, i que m’agraeix el que he fet per en Will? Què he fet jo per en Will?
I, darrera el passat cru del Will, descansa en pau, i jo, algun dia, descansaré també en pau.