Astuta. Sí señor, esa era la palabra perfecta para definir a Noelia. Y rápida como la luz.
Una mujer de 25 años, con novio y un par de amantes que ocultaba a todos su pasado. Un pasado turbulento y sangriento, afirmaria Enrico unas semanas después.
Un pasado trájico y sembrado por la tenue chispa de la venganza, nos comentaria José.
El pasado que se merece una perdedora como ella, la criticaria Emma.
Y es que, el pasado de Noelia no es pura ficción, si no más bien todo lo contario. Noelia es un pozo de mentiras y un pozo de sangre.
Sangre de un angel, diria Favio. Favio... ¿Quién puede resistirse a él? Ni tan siquiera la sanguinaria de Noelia pudo en su momento. Pero dejemonos de Favio, etsamos hablando de Noelia.
Como os decia, Noelia tiene un pasado muy... sanguinario? Sí, esa es la palabra.
Para que os deis cuenta, nos introduciermos en sus pensamientos el día en que todo cambió...
"Noelia debes matar. ¿Porque lo llamaran presidente si no hace más que rascarse la barriga? Uff... espero que me paguen bien.
Me abalanzo, va a la de tres... ai dios que quisquillosa es esta niña. ¡Qué me dejes en paz criaja! Piedad, piedad... ¡Te voy a dar yo piedad! Un tiro en tu cabeza te va a calmar? (...) dios no se muere, a este paso se me van a acabar las balas... a ver, voy a la cocina un momento (...) qué, chicquilla, ¿Ahora estas calladita? Muy bieeeen... a ver que más tenemos por aquí... (...) Creo que aqui duerme el presidente ese asqueroso. A ver las balas qe me qedan... mierda, ¡solo me queda una! Maldita niña, ¡hubieras seguido dormida...! Bueno va, a la de tres entro y termino la faena (...) No ha sido tan dificl. "
No ha sido agrdable para mi, pero ahora entendeis qué monstruo es esta chica. Una asesina a sangre fria y a sueldo.
Esta es Noelia.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Las tinieblas de la noche: El refugio
Era noche cerrada cuando el todoterreno de Eduardo aparcaba en el patio exterior del Refugio de Sares.
Se bajó del coche con cierta lentitud y se dirigió hacia su coche. Cuando llegó, se encontró a los demás compañeros, a todos, quejandose por algo.
-¿Que os pasa?- Preguntó Eduardo.
-¿Como que qué nos pasa? ¡Tenemos todos las ruedas del coche pinchadas y sin los recanvios!
-¿Qué? No... no puede ser.- Dijo un hombre de mediana edad, que acavaba de sair del refugio.- Tal vez ha sido ese montañero perdido...
Todos los ojos se clavaron en él como flechas incendiarias, pues en sus ojos ardía un sentimiento de rabia inmenso. No era la primera vez que ese tipo soltaba tonterías en ocasiones serias. Y él se dió cuenta.
-No, no, os lo digo en serio. Mirad esta not que habia en el retrete, dice: Buscad al montañero o la cosa irá a más.
Todos se quedaron con los ojos fijos en la nota que ese hombre traía consigo.
Nadie articuló una sola palabra. Todos se dirigieron coo momias hacia el refugio, paralizados. Esa noche tendrian que llamar a refuerzos. Y rápido, pensaron.
Era miedo lo que sentían, en esa habitación cerrada, pequeña, con un cuarto de baño vagamente sucio y con olor a mierda constantemente. Un pequeño salón con los archibos y una maquina de café. Todos estaban paralizados cuando sonó la medianoche en el reloj del refugio.
No se atrevían a marcharse con los todoterreno de la companyía, pero sabían que debían olvidar toda esa historia.
Eduardo se había olvidado de todo, pues estaba tumbado en uno de los sillones grandes como si no le afectara esta historia.
Y mientras transcurría el tiempo en el refugio, en los prados verdes del feliz bosque vagaba una alma sin ningun rumbo a donde ir. Sin ningun destino al que llegar. Simplemente, andava. Observava a su alrededor, con un iedo atroz metido en los huesos. Sabía que debía encontrar ayuda lo antes posible, pero no sabía como ni donde. Tenia mucho miedo, miedo a vivir para contarlo. Porque le obligarian a hacerlo. Todos eran asi, todos insistían en saber la verdad, com osi eso fuera a canviar las cosas.
Y mientras se submergía en sus pensamientos, el tiempo transucrría, más rapido de lo que parecía.
Se bajó del coche con cierta lentitud y se dirigió hacia su coche. Cuando llegó, se encontró a los demás compañeros, a todos, quejandose por algo.
-¿Que os pasa?- Preguntó Eduardo.
-¿Como que qué nos pasa? ¡Tenemos todos las ruedas del coche pinchadas y sin los recanvios!
-¿Qué? No... no puede ser.- Dijo un hombre de mediana edad, que acavaba de sair del refugio.- Tal vez ha sido ese montañero perdido...
Todos los ojos se clavaron en él como flechas incendiarias, pues en sus ojos ardía un sentimiento de rabia inmenso. No era la primera vez que ese tipo soltaba tonterías en ocasiones serias. Y él se dió cuenta.
-No, no, os lo digo en serio. Mirad esta not que habia en el retrete, dice: Buscad al montañero o la cosa irá a más.
Todos se quedaron con los ojos fijos en la nota que ese hombre traía consigo.
Nadie articuló una sola palabra. Todos se dirigieron coo momias hacia el refugio, paralizados. Esa noche tendrian que llamar a refuerzos. Y rápido, pensaron.
Era miedo lo que sentían, en esa habitación cerrada, pequeña, con un cuarto de baño vagamente sucio y con olor a mierda constantemente. Un pequeño salón con los archibos y una maquina de café. Todos estaban paralizados cuando sonó la medianoche en el reloj del refugio.
No se atrevían a marcharse con los todoterreno de la companyía, pero sabían que debían olvidar toda esa historia.
Eduardo se había olvidado de todo, pues estaba tumbado en uno de los sillones grandes como si no le afectara esta historia.
Y mientras transcurría el tiempo en el refugio, en los prados verdes del feliz bosque vagaba una alma sin ningun rumbo a donde ir. Sin ningun destino al que llegar. Simplemente, andava. Observava a su alrededor, con un iedo atroz metido en los huesos. Sabía que debía encontrar ayuda lo antes posible, pero no sabía como ni donde. Tenia mucho miedo, miedo a vivir para contarlo. Porque le obligarian a hacerlo. Todos eran asi, todos insistían en saber la verdad, com osi eso fuera a canviar las cosas.
Y mientras se submergía en sus pensamientos, el tiempo transucrría, más rapido de lo que parecía.
Tens un amic- Gossos
Una canción preciosa que se hizo para el Maratón de TV3 hace unos años. Es muy bonita. Para los que no la entiendan, poneis el traductor del catalan al castellano.
Saludos, Anairda.
Si et sents trist i emboirat
i necessites una ma
si les coses
les coses no et roden bé.
Tanca els ulls i pensa en mi
que prest jo seré aquí
com un raig de llum
dins la teva foscor.
Digues baix el meu nom
i on sa vulgui que estigui vindré
de seguida
a fer-te costat.
Primavera, estiu o tardor
tot el que has de fer es dir-ho
i vindré de cop, saps cert
que tens un amic.
Si la boira t'en revolta
i els núvols tapen el cel
i un vent fred del nord
sembla gelar-te el cor.
Tanca els ulls i pensa en mi
que prest jo seré aquí
tocant la porta
a punt d'entrar.
Digues baix el meu nom
i on sa vulgui que estigui vindré
de seguida
a fer-te costat.
Primavera, estiu o tardor
tot el que has de fer es dir-ho
i vindré de cop, saps cert
es esperançador saber que tens
amics.
La gent pot ser indiferent
quen sofreixes t'ignoren
no perdis mai el coratge
no et desanimis.
Digues baix el meu nom
i on sa vulgui que estigui vindré
de seguida
a fer-te costat.
Primavera, estiu o tardor
tot el que has de fer es dir-ho
i vindré de cop, saps cert
que tens un amic.
tens un amic
tens un amic
tens un amic
en mi tens un amic
Saludos, Anairda.
Si et sents trist i emboirat
i necessites una ma
si les coses
les coses no et roden bé.
Tanca els ulls i pensa en mi
que prest jo seré aquí
com un raig de llum
dins la teva foscor.
Digues baix el meu nom
i on sa vulgui que estigui vindré
de seguida
a fer-te costat.
Primavera, estiu o tardor
tot el que has de fer es dir-ho
i vindré de cop, saps cert
que tens un amic.
Si la boira t'en revolta
i els núvols tapen el cel
i un vent fred del nord
sembla gelar-te el cor.
Tanca els ulls i pensa en mi
que prest jo seré aquí
tocant la porta
a punt d'entrar.
Digues baix el meu nom
i on sa vulgui que estigui vindré
de seguida
a fer-te costat.
Primavera, estiu o tardor
tot el que has de fer es dir-ho
i vindré de cop, saps cert
es esperançador saber que tens
amics.
La gent pot ser indiferent
quen sofreixes t'ignoren
no perdis mai el coratge
no et desanimis.
Digues baix el meu nom
i on sa vulgui que estigui vindré
de seguida
a fer-te costat.
Primavera, estiu o tardor
tot el que has de fer es dir-ho
i vindré de cop, saps cert
que tens un amic.
tens un amic
tens un amic
tens un amic
en mi tens un amic
viernes, 3 de septiembre de 2010
Las tinieblas de la noche: El mirador
El valle era un lugar precioso, con grandes pinos que emergían de las montañas como dispuestos a alcanzar el cielo, pequeños riachuelos escurridizos entre las hierbas y los animales que iban y venian como si estuvieran en un centro comercial; algunos cojian nectar de las flores para hacer miel, otros bebían, pero sin bajar la guardia y muchos otros jugueteaban alegres en los prados verdes. Nadie creerí que allí, tal cual, aparecería un cuerpo mudo de espanto, y temblando de miedo.
Eduardo andava esa tarde con cuidado por el camino. Esa noche iba a caer una buena y aún no havian encontrado al montañero perdido.
Suspiró. Odiava buscar a gente imprudente. Si por él fuera, lo dejaría estar y volvería con la gente a la que ama. No perdería el tiempo en gente que se va de excursión aún sabiendo que hay peligro de desprendimientos y fuertes lluvias.
Todos los equipos de rescate estaban buscando a ese hombre des de hacía casi dos semanas ¿Como no le habian encontrado? La única explicción que le encontraba era que el montañero lso estuviera esquivando habilmente.
"Si, claro, ¡y ya de paso que una fuerza misteriosa le absorvido al submundo!", pensaba, mientras subia por en sendero que daba al mirador.
Entonces, fue cuando sintió una rafaga de viento muy fuerte y se retorció de frío. Cuando abrió los ojos, vió ante si un paisaje formidable; se veían todos los senderos del valle y, uno a uno, fue distinguiendo a los coches de sus compañeros registrando la zona.
Estaba ya anocheciendo. Debería ir bajando para la central e informar de la zona registrada.
Y fue bajando poco a poco, hasta llegar al todoterreno.
Eduardo andava esa tarde con cuidado por el camino. Esa noche iba a caer una buena y aún no havian encontrado al montañero perdido.
Suspiró. Odiava buscar a gente imprudente. Si por él fuera, lo dejaría estar y volvería con la gente a la que ama. No perdería el tiempo en gente que se va de excursión aún sabiendo que hay peligro de desprendimientos y fuertes lluvias.
Todos los equipos de rescate estaban buscando a ese hombre des de hacía casi dos semanas ¿Como no le habian encontrado? La única explicción que le encontraba era que el montañero lso estuviera esquivando habilmente.
"Si, claro, ¡y ya de paso que una fuerza misteriosa le absorvido al submundo!", pensaba, mientras subia por en sendero que daba al mirador.
Entonces, fue cuando sintió una rafaga de viento muy fuerte y se retorció de frío. Cuando abrió los ojos, vió ante si un paisaje formidable; se veían todos los senderos del valle y, uno a uno, fue distinguiendo a los coches de sus compañeros registrando la zona.
Estaba ya anocheciendo. Debería ir bajando para la central e informar de la zona registrada.
Y fue bajando poco a poco, hasta llegar al todoterreno.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
1 de Septiembre
Suena raro pero sí; es Septiembre. El mes del colegio, el mes que indica el inmediato fin de las vacaciones.
Como es posible que el verano termine tan rapido, que el Julio se haya esfumado y que el Agosto haya desaparecido en las tinieblas del puro aburrimiento?
En primer lugar; odio el instituto. No me gusta estudiar, me gusta ver a mis amigos nada más.
No me gusta madrugar. Y ahora que me he acostumbrado a hacer un poco de siesta (ya me vale la verdad), se me va a hacer muy dificl.
Y no contemos ya el hecho de que me voy a estresar.
Sí, sí; estresar. Algunas personas de las que aqui hay llegan a hacerme enfadar y estresar más de lo que me imaginava que harian. Pero voy a ignorarles tanto como me sea posible. Y si se vuelven pesados, ya vere lo que hago. Todo se verá.
Y la llegada del otoño significa tambien, a parte de la llegada del instituto i del frío, la llegada del fin de estare hasta las 6 o las 7 de la madrugada chateando. Pero si es por mi, intentare estarme el máximo posible.
Otra cosa más, también, es que mi madre tiene vacaiones hasta el día 15, así que los fines de semana no me dejara quedarme durmiendo hasta mas de las 12. Con lo que a mi me gusta...! Y tendré que ponerme el despertador para que suene durante muuuuuucho rato, no vaya a ser que me duerma.
Ay... como odio la llegada del instituto!
Como es posible que el verano termine tan rapido, que el Julio se haya esfumado y que el Agosto haya desaparecido en las tinieblas del puro aburrimiento?
En primer lugar; odio el instituto. No me gusta estudiar, me gusta ver a mis amigos nada más.
No me gusta madrugar. Y ahora que me he acostumbrado a hacer un poco de siesta (ya me vale la verdad), se me va a hacer muy dificl.
Y no contemos ya el hecho de que me voy a estresar.
Sí, sí; estresar. Algunas personas de las que aqui hay llegan a hacerme enfadar y estresar más de lo que me imaginava que harian. Pero voy a ignorarles tanto como me sea posible. Y si se vuelven pesados, ya vere lo que hago. Todo se verá.
Y la llegada del otoño significa tambien, a parte de la llegada del instituto i del frío, la llegada del fin de estare hasta las 6 o las 7 de la madrugada chateando. Pero si es por mi, intentare estarme el máximo posible.
Otra cosa más, también, es que mi madre tiene vacaiones hasta el día 15, así que los fines de semana no me dejara quedarme durmiendo hasta mas de las 12. Con lo que a mi me gusta...! Y tendré que ponerme el despertador para que suene durante muuuuuucho rato, no vaya a ser que me duerma.
Ay... como odio la llegada del instituto!
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