jueves, 5 de agosto de 2010

Vampiros de Crepúsculo a mi manera; Wen

Wen er un chico alto, moreno de piel y de pelo castanyo que vivia en Seattle tranquilamente antes de pasar a ser un monstruo.
Jugaba al básquet y sus notas era pésimas, por lo que no les estrañó nada a sus padres qe él decidiera, a los 18 recién cumplidos, largarse de Seattle.
A sus padres, su hijo no les importaba más que un trozo de pan. Porque según ellos, el pan servía para algo, pero Wen servia para malgastar su riqueza. Y Wen decidió marcharse.
Aunque no tuviera el carnet de condcir, sabía que podia robar un coche y salir de allí, pero el plan no le salió muy bien y terminó perdido por el bosque. Anduvo casi un dia entero buscando el camino, pero no obtuvo resultado alguno y se dejó caer sobre la nieve que en esos momento yacía en el suelo. Empezaba a notar el frío más qe nunca y a estrañar su casa. Pero no a sus padres.
Fue entonces cuando sucedió lo que debería de haber sucedido antes, mucho antes, y nunca ocurrió; lloró.
Nunca habia sentido tal tristeza como para romper a llorar y lo blandenge y débil que se veia en ese momento animaron a sus lagrimas a caer sin verguenza, libres y a cántaros.
Wen sabía que si hacia mucho ruido, algún oso o animal acabaría por terminar con su vida asi que, al cabo de poco mintos, consiguió dejar de llorar. También le sentó estraño.
Se disponía a ponerse en camino para no qedarse helado cuando un chico de aproximadaente su edad se le apareció delante, como salido de la nada.
-Oye chaval, he seguido tus pasos. ¿Quieres una vida distinta, diferente, a la que hasta ahora has tenido?
-Sí. DIme qé debo hacer.
El chico sonrió, le cojió bruscamente del brazo y se lo llevó hacia una casona que habia cerca. Allí le mordió y le transformó en un asesino.
Wen, cuando supo en qué se havia convertido, fue a casa de sus padres y mató a estos y a su hermano pequeño, de apenas 2 años menos que él.
Nunca, pese a estar legalmente mueto, se havia sentido tan vivo.

Los recuerdos de Annie

Annie, de 7 años, es la hija de un empresario muy famoso que triunfó en Irlanda, Holanda, Inglaterra y en Estados Unidos.
Ahora hace negocio en España y sigue por el camino de lograr el éxito.
Annie, la simple mascota del empresario rico a ojos de los demás, tiene recuerdos que no quiere desvelar.
Como el misterioso suicidio de su madre cando ella tan solo tenia 3 años, o el incendio de hace 4 años, justo despues.
Ella vió quién lo hizo a través de la rejilla del armario, y cuando el incendio se dió a cabo, sabía porqué se había producido.
Annie tiene una capacidad para recordar extremadamente sorprendente que no deja indiferentes a los psicologos que visita cada semana, ni a los amigos de papá que le preguntan, ignorantes ellos, que "cómo está mamá".
La pequeña niña tan solo responde que está bañandose en casa. No quiere recordar nada, y pese a su corta edad tiene una gran fortaleza para hacerlo.
Ahora, hasta hace poco, en su triste y ennegrecida vida han sucedido algunos eventos que han trastornado la vida de su padre y que, inevitablemente, han hecho que el terror de recordar de Annie afecte a su relación con la gente.
Ya no habla, y evita a su padre siempre que puede.
Lo que ha sucedido es que, al parecer, han encontrado en una casa incendiada una prueba que incrimina a su padre.
Una fotografía vieja tomada por una mano inexperta con una de esas cámaras que sacan la foto al momento, enseñaba como su padre, con una cerilla, empezaba a quemar las sábanas de un dormitorio. La imagen no era clara, pero había la característica americana de papá sobre unos ombros demasiado pequeños, y sobre una barriga prominente que no cabía duda de lo que significaban.
Pero la clave la tenía Annie. Los polícias intentaron interrogarla para ver si sabía algo que le sirviera de ayuda, aunque no albergaron muchas esperanzas, y pasada toda una tarde de interrogatorio, no le sacaron nada a la chiquilla.
Cuando la niña salió de la sala de interrogatorio, un hombre viejo, con cara de amable, invitó a Annie a dar un paseo por la pequeña parcela de hierba que había en la estación de policía. Ella aceptó y el hombre le contó que, si realmente el causante del incendio fuera su padre, ella corría un riesgo muy grande quedándose con él.
-Pero yo no quiero irme de casa.- Dijo la niña.- Porqué si no mamá me castigará.
-¿Tu madre?
-Sí. Cuándo ese hombre la ahorcó en su habitación, le dijo que no se fuera, que si no se enfadaría.
-¿Ese hombre? ¿Qué hombre, Annie?
-Usted quiere que le diga lo que ocurrió, ¿verdad?
-No me gusta forzar demasiado a la gente, Annie, pero debo admitir que en eso tienes mucha razón. Todos aquí queremos saber si realmente lo hizo tu padre. Y asta aquí llegaba mi afán por descubrir hasta que has mencionado al hombre.- Dió un suspiro, para ver si Annie quería añadir algo, pero como no lo hizo, le respondió de manera más corta para sentenciarlo todo.- Sí, sí que quiero saber qué ocurrió.
Annie se sentó en el suelo, de pie cruzados.
-Yo jugaba muy a menudo al escondite de pequeña. Me escondía por la casa, para que mamá me buscara. Ese día me escondí en su armario y dejé una rendija pequeña abierta. El tiempo que pasé allí no lo recuerdo, pero apareció un hombre... creo que un amigo de papá que viene a enudo a casa pero no l osé muy bien porque suele venir gente a visitarnos, pero yo le conozco.
Bueno, entró a la habitación, y luego mi madre. Él le dijo algo de una cuerda y ella se volvió blanca. Yo me asusté y seguí mirando, callada, cómo él sacaba una pistola y la obligaba a subirse a una silla para... eso. Y mamá dijo, sin ningún motivo, que si se iba de la casa se enfadaría. Él rió y tumbó la silla mientras mamá quedaba volando en el aire.
-Y... ¿Y el incendio?
-Lo hizo papá cuándo decubrió todo. Apenas fue dos días después de aquello de mamá que le prendió fuego. Yo no estaba en el armario de papá, sino en el de mamá, porqué había visto la cámara y cuándo ví a papá salir de la habitación, me dí cuenta de que sin querer había sacado una foto pero no le dí importancia y salí corriendo para que no me alcanzaran las llamas gritando...
En ese punto, Annie estaba llorando. Lloraba mucho, sin evitarlo.
Y el hombre en quien había confiado la cojió con cariño, la levantó del suelo y le dijo que no se iba a enfadar mamá por que se fuera de casa.

miércoles, 4 de agosto de 2010

En la mente de un asesino

Hoy no iba a pasar ningun mendigo por la zona, asi que tendria via libre hacia el auditorio sin qeu nadie le viera.
Anduve hasta tarde por la zona, pero no vi a nadie sospechoso que pudiera hacer mi trabajo por mi, asi que me hice a la idea que no tendria otro remedio.
La solista entraria en escena en pocos minutos y yo tenia que desconectar la camara de vigilancia y matar silenciosaente a los guardias para colarme dentro del teatro.
Bufé, alezé la vista al cielo y rezé, como hacia siempre, para que Dios viese que no hacia lo que queria, que hacia lo que "querian". Aunque no me funcionava muy bien.
No pasaba ningun desafortunado mendigo, ni una persona estaba ya en la calle, y yo e dirigí a mi objetivo.
Fue fácil, y sencillo. La camara era de las viejas que havian usado en ese teatro y apenas tuve que pulsar unos botones para romperla. Luego, fui hacia la cabina discretamente y saqé el silenciador y la pistola. Lo siguiente que hice automaticaente fue apuntar con discrción des de un escondite y disparar a los 2 vigilantes. Luego, guardé la pistola y el silenciador en su sitio, entre el abrigo y la camiseta.
Entre rápido y al parecer nadie me vió.
Entonces me situé entre las gradas, en el rincón mas escondido y enos vigilado, al que menos gente haria caso y con algo de suerte, ninguna.
Saqué el silenciador por una abertura del abrigo que hice especialmente para estos casos y disparé en el momento de los plausos. Lo guardé todo, me quité el abrigo y todo lo que se pudiese haber manchado de polvora y lo hice un boñigo a los pies del asiento del de al lado. A continuación me quité la cara falsa y me la puse en mis partes y luego fueron los guantes, tambien con la careta.
Me senté a otro asiento tan rapido como pude y no levanté sospecha alguna.
Esa noche, matar a una persona, fue demasiado facil.

lunes, 2 de agosto de 2010

Las mellizas de la noche

Era noche cerrada cuando se oyó a un ciervo o a qualquier otro animal o cosa del bosque. Nadie se estemeció, porque tampoco es que esa noche Charlie estuviera de caza.
Charlie era un cazador experimentado y cuando alguna que otra noche salía de caza, encontraba a ciervos ya muertos, a jabalíes descuartizados y a osos que se les salían las tripas.
Pero no tuvo miedo hasta que, una noche, otra más, se encontró a una niña de apenas 4 años sola por el bosque. La vió, y supo que empezaría su pesadilla.
Llevaba ropa de los años 20 o asi y el pelo que en teoria tendria quenhaber sido rubio, ahora estaba teñido por una extranya capa morada que más tarde reconoció como mugre y sangre. La cara ya no era ni blanca, sino que era de un estranyo gris azulado y las ojeras le ocupavan gran parte de la cara. Y los ojos estaban completamente en blanco, sin pupilas, y la sonrisa de esa "niña" era horriblemente monstruosa. Los labios eran negros, y en los dientes que la niña tenia se distinguían pedazos de carne pegada, sangre de animal, y mugre y sucidad. Cuando abría la boca, se le formaban hilos de saliba negra, teñida por toda la suciedad que habia ahi dentro, en su boca, y era repugnante.

Charlie, een cuanto la vió,le vinieron nauseas. Pero no vomitó y se volvió completamente pálido hasta que otra niña, supuestamente su melliza apareció con un ciervo completamente mutilado, y a ella se le salían sus tripas por la boca.
Charlie sabia que tenía que disparar, matar a esas monstruosas criaturas, pero las nauseas y el terror se lo empidieron.
Entonces fue cuando se dió cuenta que todos los demás habia huido, y se quedó en blanco, con un dolor de estomago causado por el pánico y con la vista perdida. Entonces se dió cuenta de que las mellizas se le acercaban. Pero se dió cuenta demsiado tarde.
-Muerte, dolor, sufrimiento...-Le pareció que musitaban las mellizas.
Su voz era aun más horrorosa. Era un pitido la mar de agudo, horroroso, que lanzaban esos monstruos a tu cabeza.
Y entonces, el veteano cazador Charlie, cayó, víctima de lo que llamarian más adelante los forenses; "derrame cerebral". Los cazadores que acompañaron a Charlie esa noche, enloquecieron y tuvieron que ingresar todos en un anicomnio, porque para las demas personas lo que decian carecia de sentido.
"Te esperamos", musitan, en una oscuridad tan solo bañada por una media luna y por los faroles de los forenses, que no encontraron sentido a la muerte de Charlie.
Musitan, destruyen y esperan a que otro cazador, a que otra persona, se adentre en su terreno.
"Te esperamos", musitan...

domingo, 1 de agosto de 2010

Vampiros de Crepusculo a mi manera; Fabia

Fabia es una chica que nunca conocio el miedo y, por ese motivo, no se estremeció cuando vió a un chico rubio cañon entrar en la cafeteria. Era muy guapo, pero con pinta de ser un tipo muy peligroso y daba malas vibraciones. Y ella sabia distinguir la sensacion de estar colgada de un tio de la de sentir buenas o malas vibraciones en una persona.
El chico rubio se sentó en una mesa alejada de la multitud que iban y venian de la barra y le hizo una señal. Ella cojió para servirle de muy mala gana y se marchó hacia la mesa.
-Qué desea?-Preguntó.
-Mal. Que deseas tú?-Dijo, poniendo enfasis a la palabra "tu".
-Yo deseo una vida tranquila...¿A usted que mas le da? Pida algo o larguese de aqui.
El chico rubio estuvo editando unos segundos antes de aclararse y pedir un vaso de agua.
El chico, pero, antenia en su cabeza que no le haría falta sufrir por lo que este agua resultara a su presupuesto, porque gracias a ella obtendria algo mucho as valuoso.
Entonces se oyó un gran estruendo en un edificio cercano y todos los alli presentes chillaron: pues habia estallado una bomba.
Fabia se quedó helada, petrificada. TODA su familia estaba en casa y el edificio que acababa de estallar por segunda vez, era el suyo.Se oyeron mas estruendos y Fabia se iba derribando conforme avanzaba el tiempo.
El chico rubio, satisfecho, se acercó hacia la chica.
-Quieres una vida nueva?- Le dijo.
Ella asintió y él se la llevo a que "ella" la transformara.

Fabia, como todos los vampiros, se convirtio en una chica guapisima.
La melena rubia y rizada le caia alrededor del cuello como cascadas doradas y resplandecientes. La cara pálida y las ojeras no hacian mas que resplandecer junto con su pelo.
El cuerpo se le transformó (aunque solo a ojos de los humanos) y pasó a ser una chica perfecta...y sedienta de sangre.